El extrañamiento del mundo es un lugar que pensé para darse cuenta de que lo nuevo es inagotable, de que nunca se acaba. Que siempre hay algo más donde pensábamos que habíamos visto bien. Para darse cuenta de que siempre hay cosas de las que podemos darnos cuenta.
Eso es lo que espero que les pase a ustedes al leerlo, que es lo que me pasa a mí. A partir de una canción, de un comentario, de una anécdota, de una lectura o de un simple cambio en el aire me voy, me extraño a un lugar. Un lugar que no se puede explicar sino sólo vivir. Un lugar donde todo es lo mismo pero no es lo mismo, donde se te refunda la percepción. Un lugar donde puede parecer que no hay nada, pero del que yo me traigo algo, que son estas historias.

martes, 7 de junio de 2011

Frases fluorescentes

De todas las luces del libro
me quedo con la verde
y resalto tu frase:
la que hasta la salida del sol me va a acompañar.

Las tardes en los pasillos pueden ponerse frías:
más si no estás abrigado
y por la ventana podés ver
una media multicolor que se le cayó a alguien sobre la tapia.

Y quién diría, no?
que detrás de tantas palabras puede no haber nada.

Marco de nuevo tu frase:
me voy a hacer inmortal repitiéndola hasta la noche
y la última luz que vea antes del sueño
va a ser la de su eco en mi cabeza.

Una mañana de domingo puede estar llena de perspectiva:
los brillos de la garganta desesperada
una oferta en un negocio donde no vas a comprar nada
o el fondo de un agujero sin fin desde tu propia cama.

Detrás de tantas palabras puede no haber nada:
pero simplemente porque 'puede' voy a decirlas igual.

domingo, 24 de abril de 2011

¡Rata!

Sentimiento sentimiento
Tu nariz sobre el pavimento
Te proclamo este momento:
¡Rata!
¡Te estás buscando un escarmiento!

sábado, 2 de abril de 2011

Demian

La distancia es tan real como imaginaria, ¿sabés?
Lo que ahora está cerca o acaba de pasar
en cualquier momento se vuelve completamente ajeno,
como estar borracho y transpirado en una noche de verano
en medio de una avenida casi desértica.
15.000 kilómetros son tan contundentes como 8 años,
y no me puedo quitar la sensación de que todo fue un sueño.

¿Te acordás de cuando salíamos a caminar
y de que tanto hablar me dabas dolor de cabeza?
¿Te acordás de cuando nos robamos ese espejo?
Levantamos la persiana de metal del negocio,
lo sacamos y lo escondimos debajo de un camión
para agarrarlo más tarde.
Todavía lo tengo, pero sin colgar.

Eras súper blanco
y no tenías casi pelo en la cara
pero sí bastante en la cabeza, muy lacio.
Un día me dijiste que te gustaban
mis brazos venosos
y yo pensé: "qué tipo copado,
¿quién puede decir algo así?"

Ya nada me queda aquella época.
Ni amigos, ni conocidos,
ningún testigo de que lo que pasó pasó.
A veces me acuerdo de vos
y me pregunto si alguna vez nos volveremos a ver,
para robar algo juntos
o quemarnos el cerebro hablando.
No quedó ningún testigo:
sólo un espejo sucio y mis brazos venosos.

viernes, 18 de marzo de 2011

Viaje zoológico

Como el cocodrilo
me pongo a arrastra.
Y es en las baldosas transparentes
donde veo el reflejo de las suelas.
Un recorrido agónico por la calle,
la calle de los sueños y pesadillas,
donde me encuentro con ruidos.

Como el escarabajo
me pongo a cantar.
Y en los ecos de la voz
escucho lo que hace tanto quería oír.
Pero es sólo en el eco,
no en la música de mi garganta,
sino en el rebote de la pared de enfrente.

Como el leopardo
me pongo a rugir.
Y con el espanto que espanto
y el espanto que atraigo
me espanto de sobremanera,
con las garras en el suelo clavadas en la tierra.

sábado, 26 de febrero de 2011

La cosa Y la palabra

El reflejo distorsionado
sobre la puerta pintada con látex.
"Qué poco poético," dirás,
"usar la palabra 'látex' en un poema"

Pero cuidado.

Primero, no sé si esto es un poema.
Lo escribí así, pero, ¿es poético?
¿Es poémico? ¿Quizá poemático?
¿O problemático?

Segundo, ¿por qué no 'látex'?
¿Acaso alguna vez tocaste algo pintado con látex?
Es una sensación de lo más extraña:
sentís que te deslizás por la superficie como si nada
y al mismo tiempo te sentís densamente embadurnado en ella.
Los dedos empantanados mientras se resbalan.

¿Viste, además, una luz apuntado
a una superficie con látex?
Es la imágen impresa sobre el blanco.
El blanco de siempre pero como un espejo,
aunque irrompible.

¿Y nunca oliste el látex recién pintado?
Viaje asegurado.

Entonces, ¿por qué no 'látex'?

domingo, 30 de enero de 2011

Entrenós 2

No le digas a nadie que acá hay una fiesta.
El piso está pegoteado con alcohol dulce
y en la oscuridad no sabemos si somos muchos o pocos.

"Tomátelo todo," te dije al darte un trago,
que juro hice con mi mejor mano,
la más hábil de las dos, que reservo para todo lo que hago por vos.

Nos movemos en círculos por esta pista de cera,
dejando marcas en el suelo al pisar con fuerza,
y así nadie va a poder decir que no nos estamos divirtiendo.

De a turnos contamos chistes y anécdotas
que siempre dejamos incompletas,
interrumpiéndonos como idiotas con codazos en las costillas.

No bajes más la luz, pero tampoco la subas,
quedémonos así, en la penumbra vibrante,
jugando a no reconocernos las miradas examinadoras.

Por eso ya sabés cómo es la cosa:
esto es una fiesta, así que divertite;
pero acordate, no le digas a nadie,
o me voy a largar a llorar.

sábado, 29 de enero de 2011

Entrenós (obra colectiva)

no le digas a nadie que acá hay una fiesta.

la espuma pegoteada por las paredes
y el dedo de una mano congelado al hacerte un trago.
"quiero que te lo tomes todo," le dije con mi mejor gesto.

"todo hasta el final", agregué
un meteorito cayó del otro lado
y en este momento el viento empezó a soplar.

"se me vuela la boleta de gas," grité alarmado,
y me di cuenta del frío invierno que voy a pasar.
Es por eso que subí la música y me puse a bailar.

miércoles, 19 de enero de 2011

La quemazón lunar

La cascada y el golpe en un puño frente a la ola,
y en el rincón de una foto un pedazo de mar,
el mar detrás del que dijimos hola y adiós
con exactamente la misma mirada y el mismo gesto.

y la fiesta interminable no despertó a ninguno,
que no sabía si dormía o despertaba
en la larga larga noche azul
del cristal infinito del espacio.

las cuentas negras en sucesión,
estremeciéndose en la arena quemada,
como aterrorizadas por la amenaza
de que alguien se las robe en cualquier momento.

en el vaho azulado de perlas estalladas en el aire,
reventadas como ampollas de luz negra,
en la apagada soledad de la noche de playa,
veo un rostro fosforescente que me recuerda
que antes hubo un día, y que mañana también.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Hoy

Era como un vino que no se sabe si está agrio,
el gris del gris mismo.
¿Los dedos son parte del brazo?
Por ahí.

Un pasillo de blanca penumbra,
y al final una puerta que al abrirse, ciega.
Los saludos, apresurados y confusos.

Un paso afuera, y no estoy seguro de si estoy afuera.
Estoy seguro de estar parado sobre dos torres,
y con la claridad envidiable que te da la altura
me doy cuenta de lo linda que sos.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Sí, sí, es eso!

una coincidencia estridente en el desarme de una voz.
los bordes se encastran, aunque un poco a la fuerza
y acercan las figuras como pocas veces ocurre.

claro, una palabra tan común, nunca se me había ocurrido.
"desesperante", dictaminó,
y la aquiescencia se me cayó solita ahí adelante.

jueves, 9 de diciembre de 2010

terror

el terror anida a la vuelta de la esquina,
una esquina que se dobla al sólo dar vueltas sobre mí mismo.

viernes, 3 de diciembre de 2010

1987

Un gran campo negro
un petróleo pulpeando el horizonte
y los ladridos de un perro a lo lejos

un puente por encima de las vías
un olor a campera de veinte años
y el chirrido de una bicicleta

un toldo viejo y oxidado
un aceite negro trepando el muro
un colectivo destartalado ahogándose al doblar

sábado, 20 de noviembre de 2010

Mis razones secretas

El origen de mi paura
la causa de ese brazo sobre la cintura
el motivo de porqué entendí lo que entendí.

la fuente de mi rechazo
el móvil de no darte un abrazo
el fundamento de que no te haya dado nada.

Vos las preguntás.
Yo las hago
o no.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Para vos, Russell

Un lánguido 'no' al correr la cabeza
y tantos 'sís' al recostarse que no cuentan para nada

y el valor intermedio,
o un disvalor, o una nebulosa,
o una mancha de aceite en el agua,
o el resultado de un estornudo en el aire,
o la sensación de shock misma,
o simplemente cualquier cosa,
inhallable entre dos polos
tan estúpidamente existentes

tan estúpidamente pensados.

Qué me decís a esta, Russell, viejo de mierda?

lunes, 1 de noviembre de 2010

Payaso de goma

Payaso de goma
qué grande que sos
el infle y desinfle de la ingle
y con la goma me acuerdo
me acuerdo de los buenos momentos juntos